La mujer detrás del método

La historia de una mujer que aprendió a comprender su poder

Antes de enseñar a otros a mirar hacia dentro, tuve que aprender a no tener miedo de todo lo que yo podía percibir.

Anna Alonso

Anna Alonso · Fundadora de E3 PSIQUIC LAB®

Mi historia

Todo empezó cuando era una niña

Una niña caminando de la mano de su ángel

Desde bien pequeña fui una niña muy despierta. Veía difuntos, hablaba con ellos sin saber realmente cómo lo hacía, me comunicaba con los animales y percibía energías, pensamientos e intenciones. A veces sabía lo que una persona iba a hacer antes de que lo hiciera, o lo que estaba pensando sin que dijera una sola palabra. Para mí todo aquello era real, pero no sabía entenderlo ni explicarlo. Me sucedían cosas que escapaban por completo de la lógica y del mundo físico que conocía. Y sí, pasé muchísimo miedo. Cuando empecé a comprender que no todo el mundo estaba tan abierto como yo, también entendí que era diferente. Nadie parecía ver ni sentir lo que yo veía y sentía. Y no tenía a nadie que pudiera explicarme qué me estaba pasando, bueno..... a nadie no, a mi lado siempre había un ángel. Era mi mejor amigo, me acompañaba y hablaba conmigo, aunque nadie más pudiera verlo.

Muchos decían que era una niña especial, que eran unos dones muy bonitos, incluso clientas de mi madre llegaban y le pedían a mi madre que me permitiera mirarles su energía.

Todo lo que yo veía y percibía era confirmado punto por punto por gente que ni conocía.

EL BLOQUEO

CUANDO FUI ADOLESCENTE, TODO SE HIZO MÁS INTENSO

Las experiencias fueron aumentando poco a poco hasta llegar a un punto en el que ya no podía más. Estaba completamente bloqueada, tenía muchísimo miedo y lo único que quería era que todo aquello desapareciera. Cada día rezaba y le pedía a Dios que, por favor, se lo llevara todo. Que no quería volver a ver nada, ni sentir nada, ni vivir ninguna experiencia más.

Entonces mi ángel me dijo: «Tranquila. Yo te voy a ayudar y te voy a guiar. No te preocupes». Y decidí confiar.

A partir de ahí, él y mis guías comenzaron a acompañarme, más de cerca. En aquel momento yo no sabía que me estaban formando. Sentía simplemente que me ayudaban a resolver, paso a paso, todo lo que me estaba sucediendo. Me enseñaron a entender mis capacidades, a desarrollarlas, a potenciarlas y, sobre todo, a gestionarlas desde la luz y desde el amor. Lo que durante años había vivido como un bloqueo y una fuente de miedo comenzó a transformarse en conocimiento, dirección y propósito.

LA FORMACIÓN DE MIS GUIAS

EL LIBRO QUE NUNCA FUE UN LIBRO

Después de muchos años aprendiendo junto a mis guías, llegó un momento en el que les pregunté: «¿Y ahora cuál es el siguiente paso?».

Su respuesta fue muy clara: «Ahora plasma todo lo que hemos hecho juntos».

Todo es energía

Y eso fue lo que hice, sin saber el porqué, yo obedecí. Empecé a escribir todo el recorrido que habíamos vivido: lo que me habían enseñado, cómo me habían ayudado a comprender mis capacidades y cada uno de los pasos que habíamos dado para que pudiera desarrollarlas y aprender a gestionarlas. Yo estaba convencida de que estaba escribiendo un libro. Pensaba que sería una especie de biografía en la que contaría mi historia y todo lo que había vivido. Un libro que algún día publicaría para que otras personas pudieran comprarlo y leerlo. Pero me equivocaba.

Cuando estaba prácticamente terminado, decidí volver al principio y leerlo de nuevo, esta vez con cierta distancia. Y entonces lo entendí! Aquello no era una biografía. Ni siquiera era solamente un libro. Era una formación completamente estructurada. Allí estaba plasmado, paso a paso, el mismo sistema que mis guías habían utilizado conmigo. No me habían pedido que escribiera nuestra historia únicamente para contarla. Me habían pedido que recogiera aquel proceso para que yo pudiera utilizarlo después y acompañar a otras personas.

EL PUZZLE

CUANDO TODAS LAS PIEZAS ENCAJARON

Por aquella época yo ya hacía directos en redes sociales y algunas personas que me seguían me preguntaban: «Anna, ¿tú no das cursos? Yo quiero aprender a hacer lo mismo que haces tú. ¿Por qué no nos enseñas? ¿Por qué no creas una formación?».

Pero yo no me veía en ese lugar. No sentía que estuviera preparada para dar una formación, ni pensaba que ese fuera mi camino. Escuchaba lo que me decían, pero no terminaba de entender por qué cada vez más personas me pedían lo mismo.

Mis guías me habían pedido que plasmara todo lo que habíamos hecho juntos y mientras tanto, las personas que llegaban hasta mí me pedían que les enseñara. De repente, todo cobró sentido. La formación ya estaba delante de mí. El método ya estaba escrito. Y también estaban apareciendo las personas que necesitaban recibirlo.

Fue entonces cuando comprendí que quizá yo no tenía que sentirme completamente preparada para comenzar. Solo tenía que confiar, una vez más, en el camino que me estaban mostrando. Así di el paso y me convertí en formadora. No porque un día decidiera que quería crear un curso, sino porque entendí que todo lo que había vivido y aprendido podía servir para acompañar a otras personas.

EL MÉTODO

YA ERES UN CANAL Y TIENES DONES INCREÍBLES

En realidad, tú no te conviertes en un canal durante la formación. Ya lo eres. Lo que haces es tomar conciencia de ello, aprender a desarrollar ese canal y decidir conscientemente cómo quieres utilizarlo. A veces esos dones están dormidos, pero no hay nadie que no los tenga. Es como decir que un ser humano puede existir sin sangre. El camino que yo te muestro es por y para la luz. Y de verdad que no hay camino más poderoso.

Tu canal es el vehículo a través del cual el poder de “El creador” puede llegar a este plano terrenal. Te conviertes así en un puente de luz capaz de llevar esa energía hasta otras personas y contribuir a que en sus vidas se produzcan cambios que antes parecían imposibles. Pero antes de acompañar a otros, tienes que vivirlo en ti.

Tu propia experiencia en mi curso será la base de tus cimientos. Por eso mis formaciones son teórico-prácticas. No me interesa que te limites a escuchar unas clases, memorizar información o leer un libro. Quiero que cada conocimiento que recibas puedas aplicarlo.

Quiero que lo observes, que lo experimentes y que sientas la transformación. Así, cuando llegue el momento de acompañar a otra persona, no lo harás repitiendo una teoría. Lo harás desde la experiencia, la comprensión y la seguridad de haber recorrido primero ese camino.

QUIÉN SOY HOY

UNA ESCUELA QUE SIGUE CRECIENDO CONMIGO

He acompañado a más de 300 alumnos y clientes, y sigo sintiendo una enorme gratitud por cada persona que ha confiado en este camino. No quiero elegir entre formar y trabajar con clientes: cada parte alimenta a la otra.

No me defino por una sola etiqueta. Pero actualmente trabajo como agente psíquica ofreciendo solución tanto a personas de a pie como a grandes empresas con análisis estratégicos empresariales. Las aplicaciones de poder descifrar la energía en todas sus variantes y líneas es tan amplia que no sería capaz de resumirlo. También utilizo la alta magia para ayudar a mis clientes.

Empecé a formar a alumnos hace años pero este 2026 se consolidó bajo la marca E3 PSIQUIC LAB® con un sueño sencillo y profundo: construir una comunidad y un equipo real alrededor de una metodología sólida, humana y viva.

Hoy E3 es la escuela desde la que transmito las formaciones, la metodología y el conocimiento nacido de mi trayectoria. Y sigo trabajando para que, cuando alguien pregunte dónde aprender a trabajar con la energía, pueda responder: «En E3 PSIQUIC LAB®. Allí es».